Siempre le digo a mi amiga Chicky que las cosas que compramos o nos regalan, sean peluches, computadoras o mascotas, tienen un nombre de persona que nos es revelado en el momento preciso por la propia cosa en sí.
Así estuvo Tigger Tommy Orson, mi peluche de la cama, callado durante días hasta que al final me dijo su nombre!
Ahora las mascotas me tienen desconcertada y en definitiva empiezo a encontrar un patrón extraño. Cuando conocí a juiciocito el perro de la plaza, lo relojié durante semanas hasta que un día, por casualidad, me enteré que era juiciocita!
Con Mauricio, el gatito del Palacio Salvo, lo mismo. Fue Mauricio durante unos cuantos días hasta que ayer descubrí que es una gatita (efusivamente cariñosa por cierto, igggg, gatitaaaaaa). Como buena terca que soy la seguí llamando Mauricia, hasta que hoy, mientras volvía a casa en el D1 presentí que se llama Macarena.
Ahora peor ando identificando patrones a las cosas o decifrando códigos, así que voy a seguir recolectando EVIDENCIAS como me dice a mí , mi amiga Chicky!
Hace 12 años

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